Young coconut cake/Tarta de coco joven

El sábado pasado celebramos un doble cumpleaños en familia y como la ocasión lo merecía, me embarqué en la aventura de hacer una tarta que nunca había hecho. El reto: una tarta ligera, con aspecto de cheesecake y sin glúten. El ingrediente mágico: el coco joven o coco verde.

IMG_1472 El coco joven es el coco que todavía no ha madurado y a diferencia del que estamos acostumbrados a ver y a comer contiene menos carne y más líquido. Cuando el coco madura, la parte líquida (agua de coco) se va volviendo más sólida y fibrosa y se convierte en la carne de coco que todos conocemos. La carne del coco verde contiene menos grasa, es menos calórica y menos pesada para el estómago y el hígado que la carne del coco ya maduro.

INGREDIENTES (para unas 12 personas)IMG_1479

Para la base

  • 2T de pulpa de almendra de haber hecho leche de almendras. Puede ser también almendra molida.
  • 1T (unos 15) dátiles
  • 1 c.p. vainilla en polvo natural (puedes triturar la vaina directamente)
  • 3c.s. aceite de coco
  • 3c.s. cacao crudo
  • 2c.s. sirope agave crudo
  • Ralladura de un limón
  • 1 pizca sal

Para el relleno

  • Pulpa de 6 cocos jóvenes
  • 1/2T agua de coco
  • 65g aceite de coco
  • 1 c.s. azúcar de coco, puede ser panela o agave crudo (opcional)

Para la cobertura

  • 2 T granos de granada
  • 2 c.s. semillas de chía
  • 3-4 dátiles

ELABORACIÓN

Cubrir el molde con un papel de hornear. Poner los ingredientes de la base en la batidora y triturar. Añadir el aceite de coco derretido y triturar de nuevo. Si ves que cuesta triturar añade un poquito de agua de coco o agua filtrada pero no te pases porque la masa tiene que quedar tipo plastilina. Rellena el molde con la masa y ponlo en el congelador.

Poner todos los ingredientes excepto el aceite de coco en la batidora y triturar hasta que quede una masa cremosa tipo yogurt. Te recomiendo que añadas poca agua al principio y, si después de añadir el aceite de coco necesitas añadir más agua, lo hagas entonces. Lo mismo con el endulzante, conviene probar la mezcla para comprobar si ya está suficientemente dulce.

Sacar el molde del congelador y verter la mezcla del relleno por encima. Esparcir bien y dar unos pequeños golpes con el molde para que la mezcla se extienda de manera uniforme. Poner en el congelador durante unas 8 horas (toda la noche).

Para la cobertura triturar primero la granada y pasarla por un colador chino para eliminiar todos los restos de madera. Añadir los dátiles y triturar de nuevo. Por último poner las semillas de chía, remover bien y dejar que actúen por lo menos unos 15 minutos.

Añadir la mermelada anterior por encima (tercera capa) y la decoración que os guste més (ralladura de limón, fruta fresca, etc.). Conservarla en la nevera.

¡ATENCIÓN! Es muy importante que la textura del relleno sea cremosa ya que es la gracia de la tarta. Yo la llevé al restaurante y quizás la nevera que tenían enfriaba mucho y al sacarla todavía estaba un poco congelada (como se ve en la foto). La verdad es que el segundo trozo de tarta estaba mucho más bueno que el primero 🙂

Receta inspirada en esta magnífica tarta de Lala kitchen.

COMENTARIOS

El agua de coco que se extrae del coco joven tiene una composición nutricional excelente: es muy rica en minerales como el potasio y el sodio y en menor medida magnesio, calcio y fósforo; además contiene muy pocos carbohidratos, es baja en calorías y prácticamente no tiene grasa.

Hay numerosos estudios que recomiendan el agua de coco para reponer los electrolitos perdidos a través del IMG_0154sudor (especialmente sodio y potasio) durante la práctica y después del deporte, en la playa o en días de calor intensa. Como se oxida fácilmente, lo mejor es beberla directamente del coco una vez abierto con la ayuda de una pajita. En mi reciente viaje por India bebía agua de coco cuando sentía que el calor me aplatanaba demasiado. Es de las pocas cosas que puedes comprar en los puestos callejeros cuando viajas por Asia y Sudamérica y que sabes que le sentará muy bien a tu organismo. Además cuando los compras allí sabes que es un producto de proximidad 🙂

Más información acerca del agua de coco (en catalán)

Dónde comprar cocos jóvenes

Recetas con pulpa y agua de coco

 

 

 

 

Alimentación saludable: ¿Por dónde empiezo?

IMG_20150816_204054_bLa alimentación es sólo un eslabón en todos los factores que influyen en nuestra salud aunque, te puedo asegurar, que llevar una alimentación saludable repercutirá muy positivamente en ésta ya que, en temas de salud, lo más importante es la prevención. Cada persona es única e irrepetible por tanto, lo que le funciona a una persona no tiene porqué funcionarte a ti.

Si te estás planteando realizar cambios en tu manera de alimentarte y en tu estilo de vida, esta lista de 20 recomendaciones te puede venir muy bien. No hay que plantearse cambios radicales, ni empezar a comprar productos caros, sino aplicar un poco de sentido común y tomar conciencia de que nuestra salud nos pertenece.

  1. Cree en ti. Confía en que tú más que nadie, sabe qué te sienta bien y que te conviene en cada momento; al fin y al cabo eres la persona que más te conoce.  Si aún así te sientes perdido, ¡Pide ayuda y consejo!.
  2. Antes de comer algún producto no saludable plantéate si estas intentando nutrir tu cuerpo físico o tu cuerpo emocional.
  3. No empieces una dieta que terminará algún día, comienza un estilo de vida que dure para siempre.
  4. Plantéate realizar pequeños cambios que te motiven y que no supongan renunciar a nada que te guste. No hay errores, todo es aprendizaje, así que no te juzgues si los cambios llevan más tiempo del que pensabas, todo suma, todo cuenta.
  5. ¡Aprende a cocinar y haz que sea una prioridad en tu día a día!. Te darás cuenta que puedes crear platos saludables y deliciosos que cubrirán todos tus sentidos. ¡Doy fe de ello!.
  6. Toma conciencia del acto de comer y antes de empezar toma unos minutos para dar gracias: por el buen día que hace, por la buena pinta que tiene el plato que vas a comer, por el buen trabajo de los cocineros o de los agricultores, etc. Este pequeño acto, que puede parecer ridículo, te ayudará a relajarte y te ayudará a hacer una buena digestión.
  7. Evita los productos procesados, es decir, aquellos productos empaquetados con muchos ingredientes que no sabes distinguir. Dentro de estos productos también se encuentran las hamburguesas vegetales, las galletas, los dulces veganos, los productos glutenfree, los productos enriquecidos con, los productos light, los productos bajos en, etc.
  8. Lee las etiquetas de los productos procesados y si contienen muchos ingredientes que no sabes qué son, ¡No los compres!. Esto es válido también para algunos productos de las tiendas de dietética.
  9. Haz una compra saludable: Llena tu carro de verduras, hortalizas, tubérculos y frutas. Apuesta por los pescados poco contaminados; pescado blanco y pescado azul de pequeño tamaño (caballa, boquerones, sardinas…), siempre que puedas salvajes. Añade carne y huevos de calidad (productos ecológicos y/o de confianza) y legumbres (cocinadas previo a un remojo de 10-12h y solo si te sientan bien). Si quieres, acompáñalo con algún grano integral como la avena, arroz integral, mijo, quinoa o trigo sarraceno; evita el trigo “moderno” (sin caer en los productos gluten free, que suelen ser los estrella de los procesados). Para rematar, aliña todo esto con aceites extraídos en frío, semillas ligeramente tostadas y frutos secos (remojados para eliminar antinutrientes y mejorar digestibilidad) y algas. Seguro que a estas alturas no hace falta explicar que la leche no es nuestra fuente de calcio natural y saludable, más bien todo lo contrario.*
  10. Da prioridad a los productos “enteros”, es decir, aquellos productos que no han sufrido ninguna transformación: hortalizas, frutas, semillas y frutos secos, cereales integrales, legumbres y productos animales de buena calidad (Ej.: Es mejor consumir el grano entero que su harina).
  11. Compra productos de temporada y de proximidad y a poder ser, ecológicos si tu bolsillo te lo permite.
  12. La soja no es un producto de proximidad ni es sostenible. La introducción en nuestro país es relativamente reciente y todavía se desconoce el efecto que producen en el organismo su gran cantidad de isoflavonas ya que la mayoría de estudios que existen se realizan en Asia dónde la soja se consume hace cientos de años. Hay que tener en cuenta que no es lo mismo consumir soja fermentada en pequeñas cantidades (miso, tamari) que no fermentada (bebida de soja, tofu). En ningún caso la bebida de soja es una buena alternativa a la leche.
  13. No es necesario consumir leche ni tampoco sustituirla por una bebida vegetal pero reconozco que no es un hábito fácil de cambiar. Si quieres consumir alguna bebida vegetal, la de almendras (sin azúcar añadido) o la de avena son alternativas posibles.
  14. Tu casa debe ser un “templo” dónde sólo haya productos de buena calidad. Es muy normal no poder resistirse a una bolsa de patatas fritas o a una tableta de chocolate cuando las tienes en tu despensa. Facílitate el proceso de transición y no te boicotees.
  15. Lo que importa es lo que haces por norma, no las excepciones. Así que no pasa nada si de vez en cuando disfrutas de uno de esos platos no saludables, ¡déjate llevar y disfruta!. Con el tiempo igual te das cuenta de que aquello que te gustaba tanto de repente lo encuentras demasiado dulce o demasiado grasiento.
  16. Haz tuyo el refrán: Desayuna como un Rey, almuerza como un Príncipe y cena como un Mendigo y no demasiado tarde. Nuestro organismo está preparado para ingerir alimentos con la luz solar.
  17. Come sólo cuando tengas hambre y no comas en exceso
  18. Si quieres ser vegano o vegetariano asegúrate:
    • Que consumes la cantidad de proteína necesaria cada día. Las legumbres representan el mayor aporte de proteínas, se debería comer un plato grande cada día y bien cocinadas para que se digieran correctamente.
    • Que tienes aporte de B-12 mediante suplementos suministrados por un profesional
  19. Si comes fuera de casa con frecuencia, continúa comiendo bien, en los menús hay opciones para seguir haciéndolo.
  20. ¡Muévete! Lo ideal es un poco cada día y si no te gusta hacer ejercicio piensa que las siguientes actividades se consideran ejercicio: subir escaleras (evitando el ascensor) y más aún si es con la compra, utilizar la bicicleta en algún desplazamiento (al trabajo, a la estación, para ir a recoger a los niños al colegio), utilizar el transporte público en lugar del coche o la moto (por lo menos andarás hasta la estación y podrás subir escaleras), quedar con un amigo/a para salir a caminar en lugar de para tomar un café o una cerveza, salir a bailar, comprar en las tiendas de tu barrio en lugar de coger el coche para ir a una gran superficie. Si eres de los que trabaja jornada partida hasta muy tarde, el mediodía es un buen momento para practicar algún tipo de ejercicio.

*Cito textualmente a Lucía Redondo Cuevas en la siguiente entrevista que puedes leer para tener más información.  No puedo estar más de acuerdo con todo lo que dice en ella.