Un regalo para toda la vida: Enseñar a comer desde la infancia

Siempre me ha gustado cocinar aunque confieso que durante un tiempo me lo negué a mí misma porque entonces lo consideraba un acto poco revolucionario dada mi condición de única mujer entre cuatro hijos. Un año, para Reyes, pedí que me trajeran un “Fabrica Pastas”, uno de esos juguetes de plastelina de la marca Play-doh con el que se podían fabricar galletas, pasteles, etc. Mi gran “trauma” fue que nunca no me lo trajeron…entonces no era tan fácil encontrar los regalos como lo es hoy :-).

Ahora, superado todo posible trauma y prejuicio de género, considero que cocinar es un acto revolucionario y sobretodo un acto de amor hacia uno mismo. En mi opinión, si quieres ser el dueño de tu salud no te queda más remedio que aprender a cocinar. Y no me refiero a que cocines platos sofisticados como los que elaboran los grandes chefs, sino simplemente a que adquieras unas nociones básicas para que puedas evitar al máximo los productos procesados y los platos precocinados. Y ¡¡¡no!!!, cocinar no significa calentar en el microondas.

Si tienes hijos, estoy convencida que aprender a cocinar les puede salvar literalmente la vida. Enseñar a cocinar a un niño es un seguro de vida y, además, puede ser una manera muy divertida de pasar tiempo con ellos.

Siempre me ha gustado la parte más práctica de la enseñanza, para mi es una manera muy efectiva de consolidar el conocimiento adquirido. Resulta más difícil olvidar un poema que aprendes de memoria para recitar delante de toda tu clase, aquella obra que representas con los compañeros de curso en el teatro de tu ciudad o pueblo, el concepto de “fracción” en clase de matemáticas cuándo acertar significa ganar la porción de pastel correspondiente o aquella receta de bizcocho de yogur que cocinas en el colegio utilizando como medida para todos los ingredientes el recipiente de un yogur.

Con la educación de los más pequeños estamos construyendo los cimientos para la sociedad que deseamos tener y lo mejor de todo es que se trata de un acto que podemos hacer todos nosotros, cada día, en nuestras propias casas.

“Mucha gente pequeña en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas pueden cambiar el mundo” (Eduardo Galeano)

Estos días festivos observando a mi sobrina he recordado el poder que tienen los dibujos animados sobre los niños, podrían verlos a todas horas, no se cansan nunca. Cuando yo era pequeña no los hacían a todas horas pero ahora existen canales de televisión dónde emiten series de animación a todas horas y, además, está Internet. 

Por eso me gustó encontrar este artículo de Rosanna Carceller que titula “Las mejores series de dibujos y vídeos para enseñar a tus hijos a comer”. Me parece una muy buena lectura para un día como hoy.

En el artículo descubriréis series como ¡A comer!, disponible en el canal de youtube de Disney Junior España dónde cada episodio se dedica a una fruta o verdura y anima a los niños a probarlas con diversas sugerencias para consumirlas. Están disponibles los capítulos dedicados al melón, el ajo, el kiwi, la endibia, la zanahoria, el limón, la castaña, la aceituna, la fresa, la mora, el repollo, el puerro, la judía verde, la pitaya, el plátano, la piña, la cereza, la berenjena, las uvas, el pimiento, el aguacate, la patata, el tomate, la espinaca, la lechuga, la remolacha, la pera, la naranja y la calabaza.

Merece especial mención Nutri Ventures una serie dónde “Los protagonistas, Teo, Bem, Lena y Nina, viven en una ciudad gris donde no existen alimentos porque 30 años atrás, Alex Grande, malo malísimo, mandó a su ejército destruir toda la comida y obligó a todos a alimentarse con Genex 100, un compuesto calórico fabricado por su empresa. Pero antes de la aniquilación de todos los alimentos, un sabio nutricionista encargó a siete expertos que huyeran lejos para preservar los siete grupos de alimentos, que están confinados. Ahora hay que conquistar esos siete reinos maravillosos y devolver al mundo la diversidad alimentaria.”

Además, la serie Telmo y Tula pequeños cocineros pretende acercar la cocina a los más pequeños con recetas sencillas, creativas y divertidas. A continuación podéis ver el capítulo dónde preparan una Macedonia de frutas.

Si queréis descubrir más series aquí os dejo el link al artículo completo.

¡Feliz lectura y Feliz Día de Reyes!

Anuncios

¿Sabes que es una detox?

Aunque es una palabra de “moda” (es posible que hayas oído hablar de las dietas detox) los métodos de detoxificación existen desde la antigüedad. El ayuno, por ejemplo, es una de las prácticas más ancestrales de desintoxicación utilizadas.

Una detox o detoxificación, según el vocablo inglés detoxification (detoxication), es una terapia que se basa en el principio de que la enfermedad puede ser causada por una acumulación de sustancias tóxicas en el cuerpo. Nuestro organismo es capaz de eliminar estos tóxicos pero, cuando la cantidad de los mismos es excesiva o los mecanismos de eliminación propios no funcionan correctamente, es muy efectivo utilizar tratamientos para eliminar o “limpiar” estas toxinas de nuestro cuerpo, es decir realizar una desintoxicación.

Vivimos en un entorno potencialmente tóxico. En nuestro mundo las toxinas se encuentran en todas partes: en los alimentos, en los envases, en el agua, en los productos de cosmética, en el aire que respiramos, en los productos de limpieza, en los residuos industriales, etc. Además, los hábitos de vida poco saludables como el sedentarismo, el estrés, el consumo de estimulantes (cafeína, alcohol), el tabaco, la sobrealimentación, la ingesta de medicamentos, las dietas inapropiadas, etc. contribuyen a intoxicar nuestro organismo.

Nuestras principales vías naturales de eliminación de tóxicos son el hígado, los riñones, los intestinos, los pulmones y la piel. Una dieta detox no es otra cosa que consumir aquellos alimentos que ayuden a los órganos encargados de eliminar toxinas a descongestionarse para poder realizar su función correctamente.

Las terapias de desintoxicación pueden ayudar prácticamente en cualquier enfermedad: en patologías crónicas como alergias, ansiedad, artritis, asma, infecciones crónicas, depresión, migrañas, problemas digestivos, síndrome premenstrual, obesidad, enfermedades autoinmunes como fatiga crónica o fibromialgia, incluso en el cáncer. Resultan, además, muy útiles como sistema preventivo para mejorar nuestra salud ya que aumentan nuestra vitalidad y resistencia a la enfermedad.

Hay muchas maneras de hacer una dieta detox y deberías buscar la que más se adapte a tus necesidades y a tu ritmo de vida. Aún así, el objetivo que deberías perseguir es lograr llevar una alimentación lo más limpia posible de manera continuada para tener una salud de hierro.

¡Importante! Tienes que tener en cuenta que existen determinadas situaciones en las que una dieta detox está desaconsejada:

  • Embarazo y lactancia
  • Personas en edad de crecimiento
  • Personas con enfermedades y/o que estén tomando medicación
  • Personas con trastornos alimentarios
  • Personas muy débiles

El hígado es uno de los protagonistas en las dietas detox. Es el órgano con mayor potencial depurador ya que se encarga de transformar la mayor parte de los tóxicos en sustancias que nuestro cuerpo puede eliminar (a través de la orina o las heces). Según la Teoría de los Cinco Elementos de la Medicina Tradicional China (MTC) la primavera es una época muy adecuada para limpiar el organismo y, en especial, para depurar el hígado (depuración hepática).

Recién estrenada la primavera quiero dejarte algunos consejos sencillos que pueden ayudarte a depurar tu organismo:

  • Lávate los dientes al levantarte y pon énfasis en el raspado de la lengua para eliminar toda la saburra blanca. Lo ideal es utilizar un raspador con forma de U para un correcto eliminado de las toxinas.
  • Empieza el día tomando un vaso de agua templada o del tiempo con un poco de zumo de limón. Espera por lo menos 15 minutos antes de desayunar.
  • Llena tus platos de hojas verdes y de alimentos de sabor amargo ya que favorecen la evacuación: brócoli, espinacas, acelgas, endivias, rúcula, escarola, rábanos, berros, apio, pepino con su piel, alcachofas, tomates, espárragos verdes, puerro, perejil.
  • Consume alimentos lo más naturales, integrales y enteros posible. Sustituye el arroz blanco por ejemplo por arroz integral, arroz semi-integral o quinoa.
  • Aumenta la proporción de alimentos crudos (frutas y hortalizas) consumiendo ensaladas y batidos verdes por ejemplo. Un 50% de cada plato o más deberían ser hortalizas. Consume verduras y frutas de temporada y de proximidad.

IMG_2010Llevarte un batido verde al trabajo para desayunar te permitirá consumir verdura repleta de antioxidantes y nutrientes que te proporcionarán la energía y vitalidad necesarias para comenzar con buen pie el día.

Puedes ver la receta aquí

  • Consume germinados ya que son alimentos vivos cargados de nutrientes. Te recomiendo en IMG_4218especial los de alfalfa porque son muy adecuados durante un proceso depurativo.
  • En la medida de lo posible los alimentos deberían ser ecológicos (libres de pesticidas, herbicidas, etc.) y/o de confianza sobretodo los de origen animal, que son los que acumulan más tóxicos, y las frutas que no se pueden pelar (fresas, arándanos, etc.).
  • Reduce la ingesta de carne blanca ecológica (pollo, pavo) a 2 veces por semana como mucho. Intenta que tu fuente de proteína sean las legumbres al menos 3 veces por semana.
  • Mastica bien los alimentos para una correcta digestión. Come cuando tengas hambre y estés relajado.
  • Cocina al vapor o hervido.
  • Consume semillas crudas (no fritas y sin sal): girasol, calabaza, sésamo, lino, chía. Las semillas de IMG_5107chía y de lino contienen omega 3 que es un ácido graso esencial (hay que consumirlo porque el organismo no lo fabrica) con efectos antioxidantes y antiinflamatorios. Tritúralas o machácalas para poder absorber todos sus nutrientes.Elimina la sal refinada y sustitúyela por sal marina virgen o sal de hierbas.
  • Sustituye el café por té, infusiones (menta) o café de cereales. El té verde es un potente antioxidante que además favorece el descenso de los alimentos (evacuación).
  • Utiliza poco aceite para cocinar (aceite de oliva virgen) y añade más si es necesario después de la cocción. Aliña las ensaladas con aceite de oliva virgen de 1ª presión y zumo de limón.
  • Cena pronto, no comas nada después de las 21h ya que el hígado realiza sus funciones de desintoxicación con mayor efectividad mientras descansamos.
  • Elimina el alcohol y los refrescos cargados de azúcar o edulcorantes. ¡Bebe agua! o limonada casera (ver receta al final).
  • Si fumas, evita el tabaco los días que decidas seguir estos consejos.
  • Evita los alimentos industriales, es decir todos aquellos que estén procesados: salsas, fritos, patatas fritas, embutidos, alimentos preparados, etc.
  • Elimina el azúcar refinado. Puedes sustituirlo por azúcar integral de caña (rapadura, mascavo o panela), azúcar de coco, miel cruda o estevia.
  • Evita la bollería y otros productos de pastelería.
  • Realiza ejercicio físico porque en este proceso de depuración es clave eliminar toxinas. Recuerda que la piel, a través del sudor, es una de las vías que tiene el organismo para expulsar los tóxicos.
  • Utiliza un guante de crin con la piel seca (antes de la ducha). Al frotar la piel se acelera la velocidad a la que las toxinas se expulsan del cuerpo ya que estimula las células sanguíneas y el tejido linfático (dos vías fisiológicas clave de la desintoxicación). Realiza movimientos largos, como si barrieras, en dirección al corazón. Frota con delicadez y no lo hagas sobre varices o heridas. Puedes ducharte después.

Muchos de estos consejos puedes ir transformándolos poco a poco en hábitos para conseguir llevar un estilo de vida más saludable, es el mejor acto de amor propio que puedes hacer por ti mismo.

Receta de limonada casera (del libro de Tratamientos Naturales al alcance de todos)

IMG_1658Ingredientes

  • ½ limón ecológico con piel
  • 250ml agua
  • 1 c.p. de miel

Trocea el limón con la piel y tritúralo junto con el agua con la ayuda de una batidora. Cuela la bebida e incorpora la miel.

Bibliografía

  • Olga Cuevas Fernández y Lucía Redondo Cuevas. Tratamientos naturales al alcance de todos. Cenadiher 2011
  • Gillian McKeith Eres lo que comes. Planeta
  • Apuntes del Curso de Dietoterapia impartido por Lucía Redondo Cuevas en el IFPS Roger de Llúria de Barcelona
  • Apuntes del Curso de Dietética Naturista y Oriental impartido por la Dra. Olga Cuevas en el IFPS Roger de Llúria de Barcelona

Alimentación saludable: ¿Por dónde empiezo?

IMG_20150816_204054_bLa alimentación es sólo un eslabón en todos los factores que influyen en nuestra salud aunque, te puedo asegurar, que llevar una alimentación saludable repercutirá muy positivamente en ésta ya que, en temas de salud, lo más importante es la prevención. Cada persona es única e irrepetible por tanto, lo que le funciona a una persona no tiene porqué funcionarte a ti.

Si te estás planteando realizar cambios en tu manera de alimentarte y en tu estilo de vida, esta lista de 20 recomendaciones te puede venir muy bien. No hay que plantearse cambios radicales, ni empezar a comprar productos caros, sino aplicar un poco de sentido común y tomar conciencia de que nuestra salud nos pertenece.

  1. Cree en ti. Confía en que tú más que nadie, sabe qué te sienta bien y que te conviene en cada momento; al fin y al cabo eres la persona que más te conoce.  Si aún así te sientes perdido, ¡Pide ayuda y consejo!.
  2. Antes de comer algún producto no saludable plantéate si estas intentando nutrir tu cuerpo físico o tu cuerpo emocional.
  3. No empieces una dieta que terminará algún día, comienza un estilo de vida que dure para siempre.
  4. Plantéate realizar pequeños cambios que te motiven y que no supongan renunciar a nada que te guste. No hay errores, todo es aprendizaje, así que no te juzgues si los cambios llevan más tiempo del que pensabas, todo suma, todo cuenta.
  5. ¡Aprende a cocinar y haz que sea una prioridad en tu día a día!. Te darás cuenta que puedes crear platos saludables y deliciosos que cubrirán todos tus sentidos. ¡Doy fe de ello!.
  6. Toma conciencia del acto de comer y antes de empezar toma unos minutos para dar gracias: por el buen día que hace, por la buena pinta que tiene el plato que vas a comer, por el buen trabajo de los cocineros o de los agricultores, etc. Este pequeño acto, que puede parecer ridículo, te ayudará a relajarte y te ayudará a hacer una buena digestión.
  7. Evita los productos procesados, es decir, aquellos productos empaquetados con muchos ingredientes que no sabes distinguir. Dentro de estos productos también se encuentran las hamburguesas vegetales, las galletas, los dulces veganos, los productos glutenfree, los productos enriquecidos con, los productos light, los productos bajos en, etc.
  8. Lee las etiquetas de los productos procesados y si contienen muchos ingredientes que no sabes qué son, ¡No los compres!. Esto es válido también para algunos productos de las tiendas de dietética.
  9. Haz una compra saludable: Llena tu carro de verduras, hortalizas, tubérculos y frutas. Apuesta por los pescados poco contaminados; pescado blanco y pescado azul de pequeño tamaño (caballa, boquerones, sardinas…), siempre que puedas salvajes. Añade carne y huevos de calidad (productos ecológicos y/o de confianza) y legumbres (cocinadas previo a un remojo de 10-12h y solo si te sientan bien). Si quieres, acompáñalo con algún grano integral como la avena, arroz integral, mijo, quinoa o trigo sarraceno; evita el trigo “moderno” (sin caer en los productos gluten free, que suelen ser los estrella de los procesados). Para rematar, aliña todo esto con aceites extraídos en frío, semillas ligeramente tostadas y frutos secos (remojados para eliminar antinutrientes y mejorar digestibilidad) y algas. Seguro que a estas alturas no hace falta explicar que la leche no es nuestra fuente de calcio natural y saludable, más bien todo lo contrario.*
  10. Da prioridad a los productos “enteros”, es decir, aquellos productos que no han sufrido ninguna transformación: hortalizas, frutas, semillas y frutos secos, cereales integrales, legumbres y productos animales de buena calidad (Ej.: Es mejor consumir el grano entero que su harina).
  11. Compra productos de temporada y de proximidad y a poder ser, ecológicos si tu bolsillo te lo permite.
  12. La soja no es un producto de proximidad ni es sostenible. La introducción en nuestro país es relativamente reciente y todavía se desconoce el efecto que producen en el organismo su gran cantidad de isoflavonas ya que la mayoría de estudios que existen se realizan en Asia dónde la soja se consume hace cientos de años. Hay que tener en cuenta que no es lo mismo consumir soja fermentada en pequeñas cantidades (miso, tamari) que no fermentada (bebida de soja, tofu). En ningún caso la bebida de soja es una buena alternativa a la leche.
  13. No es necesario consumir leche ni tampoco sustituirla por una bebida vegetal pero reconozco que no es un hábito fácil de cambiar. Si quieres consumir alguna bebida vegetal, la de almendras (sin azúcar añadido) o la de avena son alternativas posibles.
  14. Tu casa debe ser un “templo” dónde sólo haya productos de buena calidad. Es muy normal no poder resistirse a una bolsa de patatas fritas o a una tableta de chocolate cuando las tienes en tu despensa. Facílitate el proceso de transición y no te boicotees.
  15. Lo que importa es lo que haces por norma, no las excepciones. Así que no pasa nada si de vez en cuando disfrutas de uno de esos platos no saludables, ¡déjate llevar y disfruta!. Con el tiempo igual te das cuenta de que aquello que te gustaba tanto de repente lo encuentras demasiado dulce o demasiado grasiento.
  16. Haz tuyo el refrán: Desayuna como un Rey, almuerza como un Príncipe y cena como un Mendigo y no demasiado tarde. Nuestro organismo está preparado para ingerir alimentos con la luz solar.
  17. Come sólo cuando tengas hambre y no comas en exceso
  18. Si quieres ser vegano o vegetariano asegúrate:
    • Que consumes la cantidad de proteína necesaria cada día. Las legumbres representan el mayor aporte de proteínas, se debería comer un plato grande cada día y bien cocinadas para que se digieran correctamente.
    • Que tienes aporte de B-12 mediante suplementos suministrados por un profesional
  19. Si comes fuera de casa con frecuencia, continúa comiendo bien, en los menús hay opciones para seguir haciéndolo.
  20. ¡Muévete! Lo ideal es un poco cada día y si no te gusta hacer ejercicio piensa que las siguientes actividades se consideran ejercicio: subir escaleras (evitando el ascensor) y más aún si es con la compra, utilizar la bicicleta en algún desplazamiento (al trabajo, a la estación, para ir a recoger a los niños al colegio), utilizar el transporte público en lugar del coche o la moto (por lo menos andarás hasta la estación y podrás subir escaleras), quedar con un amigo/a para salir a caminar en lugar de para tomar un café o una cerveza, salir a bailar, comprar en las tiendas de tu barrio en lugar de coger el coche para ir a una gran superficie. Si eres de los que trabaja jornada partida hasta muy tarde, el mediodía es un buen momento para practicar algún tipo de ejercicio.

*Cito textualmente a Lucía Redondo Cuevas en la siguiente entrevista que puedes leer para tener más información.  No puedo estar más de acuerdo con todo lo que dice en ella.